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Cerrajeros 24 horas
Cuando deseas cambiar una cerradura, no siempre lo hacemos con el cerrojo, salvo que cambiemos de modelo, tamaño o, simplemente porque hemos decidido que la renovación sea total.
Este es un proceso sencillo, como podrás notar siguiendo las recomendaciones que exponemos a continuación, que esperamos te ayuden a realizar este cambio.
Qué pasos debemos seguir para realizar este cambio
Te explicaremos cómo hacer esta tarea a partir de algunos pasos explicativos que guiarán el desarrollo de este proceso de cambio del cerrojo que deseas renovar.
Paso 1. Quitemos el cerrojo que está instalado en la puerta
Retirar los tornillos externos que sostienen el cerrojo en su posición para acceder a parte interna.
Podrás visualizar los tornillos que sostienen las piezas internas del cerrojo, para lo cual te pueden ser de utilidad unas llaves hexagonales o llaves Allen, que permiten el desatornillado del mecanismo con facilidad y relativa rapidez.
Si los tornillos no ceden, puedes hacer uso de un taladro para poder retirarlos y continuar con la tarea que has iniciado, recomendándote lo hagas desde la parte externa de la puerta, ayudándote luego con la paleta de un destornillador para desmontar las piezas decorativas.
Una vez hecho esto, se toman tanto el cilindro interno como el externo, observando a continuación si hay tapas decorativas que disimulan la presencia de los tornillos; la manera como estos se desmontarán lleva a utilizar una herramienta de punta fina, como un punzón, que deberemos golpear cuidadosamente con el mango de un destornillador o un martillo.
A continuación se coloca un destornillador en el pestillo y se gira el seguro del pomo o perilla, siguiendo posteriormente con los tornillos ubicados en el lateral de la puerta, que deben aflojarse para poder retirar el cerrojo que va a ser sustituido.
¿Qué sigue ahora?, pues limpiar la zona para eliminar residuos, polvo o suciedad acumulada por el tiempo, para proceder a instalar el nuevo cerrojo.
Paso 2. Instalar el nuevo cerrojo
Ubica la posición como esta pieza debe ser colocada en la cerradura.
Usualmente las cajas traen una guía que ilustra el proceso, pero si no la tiene, sólo fíjate cómo estaba colocada la anterior y corroborar que la nueva estará alienada y que su parte superior concuerde por el área superior de la cerradura donde será insertada.
Fija los tornillos en el lateral de la puerta atornillando sólo lo necesario. No debes forzar el enrosque; seguidamente con el destornillador prueba el funcionamiento de la cerradura, de manera que verifiques que se mantiene nivelada.
El controlador del cerrojo debe estar alineado con el cilindro, por lo que las lengüetas de éste tienen que bien apoyadas en éste, ajusta los tornillos y prueba el cerrojo.
Esta prueba ya puedes hacerla con la llave correspondiente, es decir, la que abrirá o cerrará la cerradura de la puerta, que debe girar con suavidad, sin necesidad de forzarla. Chequeamos que el sistema esté centrado y comenzamos a disfrutar de su funcionalidad.
Una recomendación antes de terminar.
Si deseas que el encaje de la llave se realice sin posibilidad de algún resto o residuo dentro del cerrojo, como efecto de la manipulación que se ha hecho en la cerradura, puedes aplicarle un lubricante de grafito a todo el sistema, incluyendo en la llave. Esto prevendrá cualquier posibilidad de bloqueo de la nueva cerradura o del nuevo cerrojo en caso de que haya quedado alguna astilla dentro del mecanismo y que no lo hayas visualizado.
De todas maneras si deseas obviar este paso, no hay problema, bastará con que lo tengas presente y sepas cómo hacerlo cuando le hagas mantenimiento.

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